Historia de un te quiero
Hoy me ha
dicho te quiero. Ha sido uno de esos te quiero que te refrescan el alma. No ha
dicho un te quiero esperando respuesta (aunque creo que suelen sorprenderle las
mías). No ha sido un te quiero con expectativas, con hábitos, con costumbres,
con miedos, o de mentira. He tenido muchos te quiero en mi vida. De esos de
eres especial, lo mejor que me ha pasado en la vida y de un día para otro
desaparece “el amor”. Y muchas veces desparecen sin despedidas. Falta de valor
imagino.
No, éste ha sido
un te quiero de cascadas, de paseos en el bosque, de brisa frente al mar. Era
limpio, sincero, sin cargas, ni pesos, sin deseos, sin tonterías. Y si mientras
lees esto lo confundes con parejas, relaciones o situaciones parecidas, siento
mucho que no lo tengas en tu vida y deseo que cambie y puedas tener algún día un te quiero sin etiquetas.
El de hoy ha
sido un te quiero de los de amor. Un amor libre, de alas abiertas y carita de
gato deseoso de dar pero con ese gesto muy digno. Tengo suerte de que me ocurra
con algunas personas más, como mi vikinga favorita.
Esos son te
quiero sin rebajes, sin escalas, sin posiciones, sin nada más que la entrega de
compartir lo que siente el corazón.
Y me encanta
que me quiera con esa sinceridad que le caracteriza que, a quien no mira bien, puede parecerle cruel o distante.
Hoy he
tenido un regalo y quería compartirlo contigo. Para que lo sientas a través de
mi. Para que pienses las veces que dices te quiero… ¿cómo es? ¿estabas allí
mientras lo decías o tenías una parte de ti contestando un whatsapp? Creo que,
si se pueden recetar, cada ser necesitaría un te quiero libre en su vida. Sería
el mejor tratamiento, y curaría almas… y hasta contracturas.
No sé si
podrás. No sé si tendrás la oportunidad de escucharlo, pero si no es así ve a
un espejo, mírate a los ojos y sin: peros, es que, jolines y tonterías varias,
dite un te quiero de los que llenan el alma. Hazlo con orgullo, con entrega,
sin esperar nada a cambio. Y déjate sentir lo que es amor, del de verdad.



Me nace un te quiero y un GRACIAS
ResponderEliminarUn mimo mis niñas, uno grande
Eliminar