La luciérnaga


Muchas veces me encuentro con personas que sufren, cada día, ataques, acosos, críticas... 
Este cuento es para ellos, porque, quizá, son la luciérnaga y el comportamiento del resto solo es envidia o celos o, simple y llanamente, miedo.

Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. 

Ésta huía con mucho miedo pero rápido de la feroz depredadora, sin embargo todo apuntaba a que la serpiente no pensaba desistir. 

La luciérnaga huyó durante un día, durante el siguiente, durante un tercero.... mas la serpiente no abandonaba la persecución.

Así que al cuarto día la luciérnaga, agotada y sin fuerzas, simplemente se paró y, mirando de frente a la serpiente, le preguntó:

- ¿Puedo hacerte una pregunta? 

- No he tenido este precedente con nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar lo que quieras

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? 

- No 

- ¿Te he hecho algún daño sin saberlo?

- No 

- Entonces ¿por qué quieres acabar conmigo? 

- Porque no soporto verte brillar... 

Puede que te encuentres muchas serpientes en esta vida pero tu naturaleza es brillar. No dejes de hacerlo. Por nada, por nadie. Ilumina con tu luz. 

Comentarios

  1. Realmente interesante.
    Se puede apreciar estas actitudes en muchas personas y a diario.
    y... pese a quien pese... siempre hay que brillar.
    GRACIAS !!!

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